No es una casualidad que familia y patria coincidan etimológicamente. Muchos piensan -o pensamos- que la familia es el primer y más próximo eslabón de una patria a la que concurrimos como proyecto y misión colectiva. Lo he dicho otras veces y en ello me afano a diario: cada vez que descubrimos una parte nueva de nuestras raíces individuales y comunes, cuanto más conocemos nuestra historia, nos fortalecemos como nación y como patria. Yo creo que, por fin, algo está cambiando en el mundo. Cuando veo que la política empieza a dar líderes valientes que llaman a las cosas por su nombre más allá de la demagógica política generalista, siento que reverdece en este viejo soldado esa esperanza desesperada por un mañana mejor para nuestras familias y para nuestra patria. Era necesario hablar claro y alto y no seguir escondiéndose en la retórica suicida de la corrección política. Había que salirse ya de los parámetros y paradigmas del discurso dominante aceptado por el pegajoso consenso...
Blog personal de Juan García Sentandreu