Como premisa previa creo que todos tenemos derecho a intentar saber quiénes son nuestros padres. Lo digo porque comprendo la angustia que alguien pueda sentir cuando se entere de que es adoptado. No siempre es así, pero puede darse esa circunstancia. Una vez dicho esto habrá que distinguir entre “bebes robados” y “bebes entregados en adopción”. Lo digo porque se está creando una gran confusión al respecto. Una cosa es que algún sanitario robara literalmente un bebé y otra cosa son las madres que han entregado a sus hijos en adopción. En España hay órdenes religiosas que tienen casas de acogida “casas-cuna” para madres solteras que son ayudadas durante su gestación y parto y que, tras este, entregan voluntariamente sus hijos en adopción por las circunstancias que sean. Antes, la adopción la gerenciaba la propia orden religiosa y desde los años 80 es la administración pública. Hay 4 tipos de perso...
Blog personal de Juan García Sentandreu