martes, 17 de mayo de 2011

CON 600 MIL PARADOS EN VALENCIA…


Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana no podemos seguir teniendo tantas administraciones públicas, tantos órganos políticos y tantos políticos que lo único que hacen es duplicar las competencias, multiplicar los enchufes y elevar el coste de esa nueva clase social que es la casta política que nos gobierna.

Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana no podemos tener una flota de casi 1.000 coches oficiales, chófers, VISAS, sobresueldos, viajes y dietas.

Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana no podemos pagar indemnizaciones, como si un despido se tratara, a los parlamentarios que han estado algo más de una legislatura en las Cortes Valencianas. Cobrar “despidos” después de cobrar unos sueldos que multiplican hasta diez veces el salario mínimo interprofesional es una situación de abuso de poder y una tomadura de pelo a la ciudadanía.

Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana no podemos admitir que los políticos, a parte de sus sueldos y finiquitos, se puedan jubilar con el 100 % de su pensión cuando el resto de mortales lo haremos sólo si cotizamos 38 años y medio. ¿Es que los políticos son de otra raza o especie superior?

Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana no podemos tener 800 mil inmigrantes a muchos de los cuales condenamos a la indigencia y a la delincuencia (el 60% de la cárcel de Picassent), y que suponen un serio peligro para la pervivencia de nuestro sistema sanitario y de seguridad social.

Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana no podemos seguir financiando macroproyectos ruinosos que no tienen más justificación que la pompa y autobombo del político de turno. Hay que acabar con tanta alfombra roja y canapé que, además, supone un atentado contra la decencia política y el principio de contención del gasto y equilibrio financiero.

Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana, o sin ellos, no podemos seguir subvencionando al catalanismo que lo único que pretende es conculcar la constitución española y el espíritu y letra del estatuto de la Comunidad Valenciana. Ni mucho menos una catalanista Academia Valenciana de la Lengua que nos cuesta 700 millones de pesetas al año para defender la gran mentira de que el valenciano no existe como lengua y que lo que hablamos en Valencia es catalán.

Con 600 mil parados en la Comunidad Valenciana no podemos seguir votando a los mismos. Hay que cambiar el voto. Espero que haya quedado claro.

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