Siguiendo con nuestra serie de alegatos contra la mentira de que el valenciano pueda provenir del catalán e incidiendo en la foto de la anterior prueba que corresponde al “Llibre del Repartiment,” (1.237) os confirmo que este domingo que viene vamos a adentrarnos en las entrañas de este importantísimo documento y de su hermano el “Llibre dels Avehinaments”, ambos redactados por los escribanos de Jaime I y estudiados por dos catedráticos medievalistas y cuyos resultados son demoledores para las tesis catalanistas: el catedrático de historia y filólogo, el medievalista Antonio Ubieto Arteta y la Catedrática de Paleografía, Cabanes Pecourt, demuestran con estos documentos que los soldados y colonos “catalanes” provenientes de la “Marca Hispanica” que se asentaron en el Reino de Valencia, nunca superaron al cifra de 4.000, o lo que es lo mismo un 2% del total de la población, lo que hace del todo punto imposible que es tos 4.000 colonos pudieran imponer una lengua (que no nacería hasta dos siglos después) a los 200.000 habitantes del Reino de Valencia que ya hablaba y escribía “romance valenciano” desde el siglo IX.
(fotografía) Albufera significa, según su origen árabe al-buhayra, el marecito o el pequeño mar. En algunos poemas árabes se le denomina Espejo del Sol , término que ya da una idea aproximada de la belleza y el romanticismo que caracteriza a este paraje. LA POESÍA EN LENGUA VALENCIANA ANTES DE LA LLEGADA DE JAIME I. EL POETA ABÚ ISA IBN, REY DE LA TAIFA DE MURVIEDRO (SAGUNTO), DOS SIGLOS ANTES DE LA CONQUISTA DE VALENCIA. ¿Cuántas veces hemos oído decir que los valencianos hablamos catalán porque en 1238, cuando Jaime I conquistó el Reino moro de Valencia nos trajo el catalán a través de sus huestes catalanas que colonizaron nuestro territorio? En la prueba anterior llamábamos la atención para retener el dato de que en el Reino de Valencia se hablaba lengua valenciana antes de la llegada de Jaime I en 1238 gracias a los cristianos bajo dominio musulmán que en número de 60.000 vivían en nuestro territorio. Pero no sólo hablaban la l...

Comentarios
Publicar un comentario