domingo, 20 de mayo de 2012

UN TRISTE EPISODIO



UNO DE LOS EPISODIOS MÁS TRISTES  de la reciente historia contemporánea  fue la creación de la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) que ha servido para hacer oficial el catalán en la Comunidad Valenciana. Lo conté en mis libros “Les Claus del Pacte de la Llengua” (1998) y “La gran estafa de l´AVL” (2005). En LAS PROVINCIAS DE HOY nos anuncian, para mañana lunes, una entrevista con el expresidente de la Generalitat catalana, Jordi Pujol que ya nos anticipa que “el inventor de la Academia fue Zaplana, que se comprometió a defender la unidad de la lengua, con independencia del nombre”, algo que, como sabéis los que me leéis, es una mentira que combato desde hace muchos años. Ahí están las pruebas que estamos estudiando y que serán objeto de mi nuevo libro para Octubre.

Dicho esto, y a la espera de lo que diga Pujol mañana, la historia está escrita y ya en su día di crónica de ella. Lo que diga Pujol sobre el pacto político con Zaplana, primero, y luego con Camps, desgraciadamente será verdad. Y lo que diga sobre la unidad de la lengua será mentira.
Así  fue, Eduardo Zaplana, Presidente de la Generalidad Valenciana se r reunió con Pujol en el Más Calbó de la localidad catalana de Reus en 1996 para pactar la creación en Valencia de una Academia que regulara y unificara el catalán y el valenciano en nuestra Comunidad. Y así se hizo. El PSOE  de Lerma y Ciscar introdujeron el catalán en los colegios pero, lamentablemente tuvo que llegar Zaplana para legalizarlo con la AVL.

Los 21 académicos de la AVL los nombró, siendo ya presidente, Francisco Camps en el año 2000 cediendo 17 de los 21 al Institut d´Estudis Catalans y 4 a la Real Academia de Cultura Valenciana. El desastre estaba servido.  El catalanismo había ganado la batalla legal. El 9 de Febrero de 2005 la nueva Academia Valenciana dictaminaba y elevaba a la categoría de norma dos grandes mentiras: “És un fet que a Espanya hi ha dos denominacions igualment legals per a designar esta llengua: la de  valencià i la de  català” y “la llengua  pròpia i històrica dels valencians  és també la que compartixen les comunitats autònomes de Catalunya  i de les Illes Balears i el Principat d’Andorra, la franja oriental aragonesa, la ciutat sarda de l’Alguer i el departament francés dels Pirineus Oriental”.

Esto es lo que nos contará mañana Pujol y, tristemente, así siguen las cosas.

1 comentarios:

La única verdad es que de aquel valencianismo que defendía UV ya no queda nada, y a casi nadie de nuestro pueblo parece que le importe.
El catalanismo se ha infiltrado por todas partes y a la gente le da igual por triste que sea, ya lo dijo usted al acabar las elecciones que el Valencianismo está muerto, quitando algunos/as que nos negamos a aceptarlo la mayoría pasa.
Los inmigrantes extranjeros y nacionales que estudia el valenciano por trabajo, está convencida de que el valenciano y catalán es lo mismo con diferente nombre.
Lo realmente grave es que gente nacida en esta tierra lo está aceptando también, la única forma que veo de cambiar esto es que el valencianismo estuviera unido y formara un solo partido para tener más fuerza y conseguir unos objetivos que divididos no los conseguiremos jamás “aunque solo fuera por patriotismo” y salvar nuestra tierra del catalanismo.

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