HUELGA decir que más allá de la tradición del sindicalismo anarquista español la imagen de la representación obrera no puede ser más penosa. Es algo evidente. La huelga de ayer fue una muestra más de la debilidad de los sindicatos y su escasa representación social. Lo de ayer, lejos de ser un acto reivindicativo frente a la pérdida de conquistas laborales, fue una auténtica refriega de clase, de la nueva clase social que supone la casta sindical española, con un ejército de más de 50.000 liberados que trabajan primordialmente por defender la gran empresa gerenciada por Méndez y Toxo. El pesebre sindical es consciente de que los años de alegría y bonanza en los que los presupuestos del estado soportaban el tremendo coste de sus estructuras se han acabado para lo cual les era necesario un pulso al gobierno –con la excusa que fuera- para evitar ver mermada la correspondiente partida presupuestaria que sufraga los gastos de nuestra nomenclatura obrera. Pero no les ha salido bien. Con unos...
Blog personal de Juan García Sentandreu